2. El día que decidí acudir a alguien.

Todos tenemos problemas, el asunto es que algunos los podemos manejar, y otros nos hacen provocar una tormenta en un vaso de agua.

Desde hace meses, todo por lo que he luchado durante los últimos dos años se estaba desvaneciendo. He perdido la fe en mi, nuevamente esa autoestima que por fin tomaba forma se está cayendo a pedacitos. Estoy perdida en muchos sentidos e ideas que ya había dejado llenan mi cerebro.

Hace unos días, mi pequeño ser explotó con la persona que menos quería contarle todo, pero lo hizo. Todo estaba bien, me estaba riendo y de repente estallé en llanto y hubo un vómito verbal impresionante de mi parte. Hablé de lo que siento en este momento, de lo que pasa por mi cabeza. De algún modo mi cerebro me obligó a alzar la voz.

Anoche, tras repasar esos momentos en mi cabeza hice una decisión. Hablaría con mis padres al respecto. Me es muy difícil hablar con mi papás, principalmente con mi papá. Tenemos ideas muy diferentes pero el mismo carácter, lo cual no es la mejor de las combinaciones. Él no sabe mis miedos, mis aventuras, lo que pasa y ha pasadopor mi cabeza. De cierto modo me apoyo más en mi mamá y en mi hermano, a mi mamá le puedo contar un par de cosas (con mucha censura) y con mi hermano puedo ser un pegoste con él cuando me siento mal y no reprocha al respecto. O al menos no directamente.
En fin, ya me desvié. Son las 14:25, aún falta rato para que pueda hablar con ellos. La verdad es que estoy muy nerviosa, pero la persona con la que tuve mi pequeña crisis, me animó a buscar ayuda y me hizo ver que las cosas podrían tener solución. Tengo miedo de que dirán, sobretodo mi papá, pero a fin de cuentas no hablar es peor.

18:00.

Bueno, ya lo hablé. Kind of.

Para mi, hablar las cosas pesadas con tu familia es algo increíblemente difícil de hacer. En general, hablar de mis problemas con cualquier persona me resulta algo casi imposible, por lo cual para esto tuve que armarme de valor. Sólo logré decirle a uno de ellos, y la primera reacción fue “¿Tan graves son tus problemas? ¿No me lo puedes decir a mi?”. Sentí como mi cuerpo se puso frío unos momentos. No era la respuesta que esperaba.

Traté de explicarme un poco, medio formular unas oraciones para dejar en claro que no podía hablar de ello con mucho detalle. Al final, recibí el apoyo que esperaba, después de pequeños argumentos de como decir esto generaba una cadena de problemas. No estoy segura de que tan bueno fue la reacción, sí esperaba más cálidez pero creo que nunca es fácil escuchar a alguien que te importa decir eso.

Pues bien, ya me animé a aceptar que tengo un problema, que necesito sacarlo con alguien que sabrá como ayudarme. Espero que esto funcione, que me dé un camino por el cual andar, que me ayude a relacionarme mejor con los que me rodean o mínimo a entender porque mi cabecita está así.

No quería hacer este blog de cosas negativas, peeeero (yo y mis peros) es mi blog y si quiero ponerme muy personal de vez en cuando lo haré. Ojalá no los aburra.

Y bueno, gracias a ti por animarme de cierto modo a buscar ayuda, a alzar la voz y hacerme ver que hay gente que le interesa lo que pase. Tú sabes quién eres.

Y gracias a quién se tomó la molestia de leerme, en serio. Es muy raro decir algo tan personal a la nada, pero creo que me siento un poquito mejor de decirlo.


*Esta es una entrada de mi viejo blog, por razones de comodidad, decidí mudarme.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s